Contextuales
18 de Junio de 2019 | 10:08
Alimentación, comidas y recetas

La diversión de aprender repostería

Muchas editoriales publican libros de cocina especializados en repostería, normalmente primeras ediciones de obras que recogen el arte de pasteleros y pasteleras que realizan sus propias creaciones artesanas, dulces o pasteles con su toque especial. Por otro lado, los fascículos de aprendizaje al arte de la creación repostera también son muy solicitados, y en este ámbito, destacan los niños. A través de estos libros periódicos dirigidos a un público infantil, podemos enseñar a niñas y niños que hacer tartas o galletas puede ser muy divertidos, y de este modo además, los introducimos en las labores de cocina de una manera entretenida, visual y en general muy bonita.

Pero los adultos también tenemos derecho a reconectar con nuestro lado infantil aprendiendo a hacer repostería. Seguro que muchos de nosotros nos hemos tropezado cientos de veces con el escaparate de alguna pastelería industrial de Madrid y nos hemos quedado patidifusos viendo el arte que imprimen los expertos en pastelería a sus creaciones. Tartas infantiles de cumpleaños que representan detalladas escenas de películas infantiles, preciosas tartas de bodas con simetría perfecta y veteadas de rosas y otras formaciones circulares, etc. Muy a menudo, incluso nuestro sentido del gusto artístico se activa antes que nuestro paladar y pensamos que sería una pena comérselo.

Pero lo bonito de la repostería es que nos parece arte y al mismo tiempo la encontramos deliciosa. Es lo que suele pasar en Navidad, época por excelencia de los dulces, cuando salimos a comprar los roscones de Reyes más bonitos y disfrutamos luego de su sabor en la víspera o en el día en cuestión, después de abrir los regalos. Es lo que pasa también cuando ojeamos catálogos de postres caseros o, sencillamente, nos dedicamos a estudiar las creaciones más típicas de cualquier fábrica de pastelería a través de otros medios. Por ejemplo, buscando recetas en internet. Seamos niños o personas mayores, la repostería es una actividad que gusta a todo el mundo en un sentido u otro. Por eso, no deberíamos pasar la oportunidad de probar a hacer nuestras creaciones aunque solo fuera una vez en la vida, seguro que disfrutamos.