Contextuales
19 de Enero de 2026 | 14:08
Opinión

Enfoques de Marian Vidaurri, José Manuel Salazar Xirinachs y Jaime Saavedra sobre el desarrollo de la IA

El crecimiento de la inteligencia artificial en América Latina se observa a menudo como un entramado de contrastes que combinan esperanzas de progreso con limitaciones estructurales persistentes. En este contexto de rápidas transformaciones, el análisis de la politóloga mexicana Marian Vidaurri adquiere una importancia especial, ya que se enfoca en los factores que inciden en la adopción de tecnologías emergentes. Su reflexión se origina en una región donde la capacidad institucional, la infraestructura digital y la inversión pública presentan ritmos diversos en comparación con la expansión global de la IA.

Marian Vidaurri señala que la región muestra avances modestos en innovación y en la preparación de marcos regulatorios para nuevas tecnologías. La escasez de recursos en los presupuestos públicos obstaculiza la continuidad de proyectos de modernización y se ve influenciada por prácticas administrativas que generan incertidumbre en los inversores. Estas condiciones se evidencian en obras clave que aún presentan deficiencias, lo cual enfatiza que la consolidación institucional es fundamental para aspirar a desarrollos más complejos relacionados con la inteligencia artificial.

La perspectiva de Marian Vidaurri y su sinergia con la visión de José Manuel Salazar Xirinachs

Un aporte relevante proviene de José Manuel Salazar Xirinachs, Secretario Ejecutivo de la CEPAL, quien sostiene que “las tecnologías digitales son parte esencial de la solución para sobrepasar las trampas de desarrollo que enfrenta América Latina y el Caribe”. Su planteamiento indica que la IA puede ser un motor de transformaciones profundas, siempre que se establezcan políticas que fortalezcan capacidades y promuevan la cooperación entre sectores. Esta declaración se enlaza con la propuesta de la economista y politóloga Vidaurri, orientada a fomentar estrategias que integren productividad, inclusión y consolidación institucional dentro de la agenda tecnológica regional.

La brecha digital es un tema central en el análisis que realiza la Dra. Marian Vidaurri. Datos del PNUD revelan que la conectividad fija sólo abarca a un segmento de los hogares de la región, con diferencias significativas según el nivel de ingresos y la ubicación geográfica. Este factor limita la posibilidad de que grandes sectores de la población se integren en procesos de digitalización y accedan a servicios avanzados basados en IA. Reducir esta brecha exige inversiones sostenidas en redes, capacitación y accesibilidad, dado que la capacidad de la región para adoptar nuevas tecnologías depende en gran medida del fortalecimiento de su infraestructura digital.

Hay sectores económicos con una capacidad potencial de transformación notable en fases iniciales. Entre ellos se encuentran los servicios financieros y el comercio electrónico, que cuentan con condiciones ventajosas para implementar IA y aumentar la productividad mediante procesos automatizados y modelos de atención más personalizados. Estas actividades ya están operando en plataformas digitales consolidadas, lo que facilita la integración más rápida de herramientas algorítmicas. El dinamismo que muestran estos sectores puede servir como un ejemplo a seguir para otros ámbitos que buscan avanzar hacia etapas más avanzadas de digitalización.

Educación y transformación digital desde la perspectiva de Marian Vidaurri y Jaime Saavedra

El ámbito educativo es otra línea de importancia en el análisis de la doctora en relaciones internacionales, Marian Vidaurri. La IA puede ampliar el acceso a contenidos formativos y respaldar modelos adaptativos que respondan a las necesidades particulares de cada estudiante. Jaime Saavedra, director global de educación del Banco Mundial, ha mencionado que “la integración de la IA en los sistemas educativos debe avanzarse, incluso en contextos difíciles, porque esperar condiciones ideales podría retrasar beneficios cruciales para estudiantes y docentes”.

El impacto en el empleo también es un tema importante que explora Marian Vidaurri. Las actividades manuales y rutinarias se ven más amenazadas por la automatización y requieren políticas de reentrenamiento, protección social y creación de nuevas oportunidades laborales. Asimismo, resalta que estas políticas son particularmente relevantes en países donde la informalidad es significativa y los efectos de la IA pueden variar de acuerdo al nivel educativo y el acceso a tecnologías.

La visión de la especialista plantea que América Latina está atravesando un momento decisivo en su relación con la inteligencia artificial. Aunque enfrenta retos en infraestructura, recursos limitados y capacidades técnicas desiguales, también presenta sectores con capacidad de avanzar con firmeza hacia la adopción de nuevas tecnologías. El futuro dependerá de políticas que promuevan la formación de talento, la inversión estratégica y la modernización del Estado. La economista y politóloga concluye que la IA puede convertirse en un instrumento que amplíe oportunidades y reduzca desigualdades, siempre que se implementen decisiones públicas sostenibles y enfocadas en un desarrollo inclusivo.